Música para entrenar

Música para entrenar
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Música para entrenar

La música para entrenar constituye una importante utilidad para enriquecer los resultados de la costumbre deportiva, tanto si ésta es de carácter competitivo como si no. Está disponible para todos y es simple de usar, no obstante, solo sacaremos su más alto beneficio conociendo sus diferentes influencias a nivel mental en relación de cómo se utilice.




Son múltiples los estudios que han probado la predominación de la música tanto a nivel fisiológico como psicológico en las personas. Tiene la particularidad de cambiar los escenarios de ansiedad y estrés, producir cambios en tu estado de ánimo y otras emociones. Además, puede incrementar tu imaginación, la sensación de control sobre tu mente y cuerpo, y tu aptitud para solucionar problemas…



De acuerdo con los efectos que la música para entrenar produce, tenemos en cuenta de 4 tipos distintos: triste, alegre, activadora y relajante. Se ha de tener presente que esta clasificación se ve afectada por la subjetividad y los deseos musicales de cada uno. Según esto, es importante elegir en cada instante la música correcta al propósito buscado.

Música para entrenar en el gym

La música para entrenar sirve para controlar los escenarios de estrés y activación psicológica para hacer deporte. Para poder incrementar, bajar o sostener estas variantes psicológicas esenciales al comenzar con el deporte, va a estar bien comprender cuándo, cómo y qué música usar.

Las características de la música así como ritmo y compás resultan una importante herramienta. Además, las rutinas aprendidas con asistencia de música son más probables que se registren en nuestra mente a nivel inconsciente, lo que va a implicar que sus ejecuciones sean más veloces y exactas.

Tras un triunfo deportivo muy posiblemente nos apetecerá más escuchar música alegre y entretenida. Esto reforzará sin lugar a dudas nuestro estado de ánimo, aparte de ayudarnos a sostener por más tiempo este sentimiento. Pero si venimos de un fracaso y nos encontramos tristes también es muy importante escuchar música para animarse y cambiar así a un mejor estado.

El estrés tiende a encontrarse en diferentes dosis más que nada en competición. En los instantes previos a entrenar, mientras hacemos el traslado al centro deportivo, o en nuestro hogar preparándonos para nuestra rutina… Todos estos son instantes idóneos para escuchar música relajante. Lo mismo se utiliza para conciliar el sueño la noche previo, para las prácticas en creatividad o para los estiramientos posteriores a competir.

Hay inmensidad de estilos musicales para relajarnos (clásica, ambiental, jazz, reggae, new age, fusión…). La selección es siempre muy personal y lo que a uno le sirve, a otro produce el efecto opuesto.

Música motivadora para entrenar

Para mejorar nuestra motivación debemos sabér qué es lo que queremos. La música motivante trabaja por los recuerdos concretos que nos evoca, por las vivencias que asociamos a ella. Entre otras cosas, la música nos motivará para asistir a los entrenamientos en nuestros días más bajos.

A parte de usar la música en instantes previos, en algunas ocasiones es muy recomendable usarla mientras se hace deporte como natación, mountainbike, sesiones de gimnasio y también en competición. En estas situaciones nuestra percepción de la fatiga es menor usando música para entrenar, ya que se dispersa nuestra atención entre nuestro esfuerzo que estemos haciendo en ese momento y la música, asistiendonos de esta forma a un desempeño mucho mayor y por lo general, disfrutando más de nuestro trabajo.

Nuestro cuerpo se desenvuelve todo el tiempo, del mismo modo que la música, obedeciendo criterios de ritmo y compás. Poseemos un ritmo cardíaco, caminamos con una cadencia, acompasamos nuestros brazos y piernas al caminar… Es por esto muy lógico que la música es una utilidad bastante grande para conseguir una técnica deportiva a un mayor nivel.

Llamamos ritmo a una secuencia de acciones o sonidos en un preciso tiempo de tiempo que medimos en bits por minuto (bpm). La música para entrenar ideal está en torno a los 160, 140 ó 120 bpm. No es necesaria una exactitud total en esta medición, lo importante es el estado de ánimo que sientas a la hora de escuchar una canción y si sientes que te da energía y motivación para poder realizar los ejercicios de forma más fácil.

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